El Nacional Buenos Aires

Por definición, el colegio más importante de la capital es, sin dudas, el Nacional Buenos Aires. ¿Quién no lo escuchó nombrar alguna vez? Muchos sufrieron en carne propia la preparación de los exámenes para el ingreso. Otros tal vez lo recuerden por los disturbios y tomadas del colegio por parte de los alumnos en la última década. Sea por su exigente currícula o por formar prestigiosos estudiantes, “el Buenos Aires” es un emblema, parte intrínseca del ADN político y social de todo el país. Las opiniones pueden variar sobre el nivel de enseñanza o el poder de los centros de estudiantes, pero lo que no se puede negar es su gran influencia en personajes de diversas disciplinas, desde la literatura (José Mármol, Miguel Cané) hasta el periodismo (Horacio Verbitsky), desde la medicina (José Ingenieros) hasta el mundo del arte (de la Cárcova, Molina Campos); pero su fortaleza se da particularmente en el mundo de la política (entre sus egresados más conocidos se encuentran personajes históricos como Manuel Belgrano, Bernardino Rivadavia, Mariano Moreno, Carlos Pellegrini o Marcelo T. de Alvear, y actuales como Martín Lousteau, Axel Kicillof o Aníbal Ibarra).

Tantos egresados reconocidos son el resultado de siglos de exigente enseñanza. A pesar de (o gracias a) su bagaje histórico, hoy “el Buenos Aires” continúa siendo un símbolo de lo que se considera excelencia educativa. Un faro al que otros colegios deberían seguir. Para el que juega de visitante, un paseo por las instalaciones junto con la historia del lugar puede llegar a generarle un sentimiento cercano a la envidia, pero también lo pueden hacer entender un poco más a sus alumnos, que a veces parecieran tener un halo de importancia que los separa del resto de los estudiantes de otros colegios. El lugar es imponente, grande, con pasillos que pueden convertirse en laberintos. Lleno de leyendas e historias pasadas de boca en boca, las aulas cuentan historias que se van heredando. Materias como latín o astronomía (con observatorio propio en la terraza) generan curiosidad y respeto. O será tal vez contar con una biblioteca con más de 100.000 volúmenes, muy parecida a la de la Legislatura porteña. La cereza del postre es el Aula Magna, inspirada en el Salón Principal de la Ópera de Paris, por la que pasaron personalidades como Albert Einstein.

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El Colegio Nacional Buenos Aires como se lo conoce hoy nació en 1863 de la mano del entonces presidente Bartolomé Mitre (en 1911 se hizo dependiente de la Universidad de Buenos Aires). Sin embargo, su orígen es mucho más lejano. Emplazado en el casco histórico porteño, forma parte de la Manzana de las Luces. Esto, por supuesto, no es fortuito. En esa área los jesuitas comenzaron en la primera mitad del siglo XVII a encargarse de la educación de la pequeña aldea que por entonces era Buenos Aires. Con el correr de los siglos se sucedieron en la misma manzana diferentes instituciones educativas que -a pesar del cambio de ideologías y formas de enseñanza- mantuvieron siempre la misma tarea: formar a los futuros políticos y hombres ilustres del país.

Pero además de cambiar de nombre y manos en materia educativa, el colegio -ya sea por su ubicación central o por su fama de caldero de ideas- formó parte activa de la historia de la ciudad. En 1810 fue Cuartel Provisional de los Patricios y también durante la época de la colonia fue que comenzó su fama como parte de la red de túneles subterráneos secretos que comunicaban a los edificios más importantes del momento: la Iglesia de San Ignacio, el Cabildo y el fuerte, donde hoy se encuentra la casa de Gobierno. Luego, durante las primeras décadas del siglo XX fue el colegio que más nombres eminentes había dado al país (dos Premios Nobel y tres presidentes). Pero a fines de los 70s la historia es más oscura: 108 alumnos fueron desaparecidos durante la dictadura militar.

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Tanta historia, personajes ilustres e instalaciones privilegiadas hacen mella en quienes pasan por sus aulas. Para sus alumnos (y ex alumnos) el Nacional es más que su casa por seis años, es un lugar que los induce a aportar su granito de arena a la sociedad, sea de la manera que sea. Tal vez ese sea su mayor logro.

Ficha Técnica

Dirección: Bolívar 263

Cómo visitar: El CNBA ofrece visitas guiadas para padres y alumnos que deseen conocer las instalaciones. Sin embargo, reciben solicitudes para visitas guiadas particulares de grupos de no más de 30 personas. También se encuentra abierto al público en ocasiones especiales como La Noche de los Museos. Para más información contactarse directamente con el establecimiento.

Para saber un poco más sobre el Nacional Buenos Aires

Un libro: Juvenilia de Miguel Cané / Glorias y Tragedias en el Colegio Nacional de Buenos Aires, de Raúl Aragón

Una película: La mirada invisible de Diego Lerman (basada en el libro Ciencias Morales de Martín Kohan)

Un documental: El futuro es nuestro, una serie del canal Encuentro centrada en las historias de un grupo de alumnos que a comienzos de los años 70′ dirigieron y conformaron la Unión de Estudiantes Secundarios.

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