Buenos Aires Art Nouveau

Quien camina por las calles de Buenos Aires prestando atención a los edificios antiguos habrá notado que algunos, además de bellos (y/o en decadencia), sobresalen por sus decoraciones y alusiones a la naturaleza. Abundancia de vida vegetal, referencias animales, curvas elegantes y aplicaciones asimétricas son todas características de un mismo estilo que todavía se puede apreciar en algunas edificaciones porteñas.

El art nouveau es un estilo que se impuso a principios del siglo XX tanto en objetos decorativos como en arquitectura y que se define por intentar crear un arte nuevo y libre que rompiera con los dictámenes del siglo XIX. Así fue que las líneas rectas y severas se transformaron en curvas sensuales, y se cambiaron los soportes simples y prácticos de balcones, ventanas y puertas por motivos decorados con formas redondeadas, ángeles, mujeres, animales y plantas. Este estilo se fue adoptando (y adaptando) en diferentes países bajo diferentes nombres: el Modernismo catalán, la Jugendstil alemana o la Secession vienesa son todos sinónimos de un mismo movimiento artístico, lo cual nos habla mucho también de que se trata de un manifiesto de época. Pero para la Argentina en pleno crecimiento, la mirada estaba puesta en la Belle Époque francesa, y el academicismo (mejor visto en el Palacio San Martín y el Museo de Arte Decorativo) continuaba siendo el preferido por las clases altas que dirigían el país. Por eso es que los ejemplos más interesantes de edificaciones art nouveau se pueden apreciar en barrios mayormente poblados por inmigrantes.

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Es así que, por ejemplo, Balvanera o San Telmo presentan magníficos exponentes. También Avenida de Mayo concentra gran cantidad de edificios y casas con ribetes decorativos, figuras humanas, vegetales y animales y grandes vidrieras de hierro (otra de las características de este estilo). El Palacio Barolo (Av. de Mayo 1370) y el Hotel Chile (Av. de Mayo 1297), con características bien diferentes entre sí, se suceden en cuadras que supieron formar parte de la vía más importante de principios de siglo XX. Allí quedan como testigos aquellas construcciones mandadas a hacer por los inmigrantes que lograron fortuna en el país y quisieron dejar su huella. También aparecen numerosos hoteles que se erigieron para la celebración del Centenario, edificios de renta y almacenes comerciales.

Pero el art nouveau se trata, principalmente, de creatividad. Ningún edificio o casa suele tener las mismas características decorativas y el aspecto final depende mucho del autor de semejantes obras -o del tipo de escuela a la cual perteneció-. De hecho, en ciertas edificaciones, que se defina si efectivamente tal o cual lugar presenta características acorde a las planteadas por el art nouveau, es todavía motivo de discusión entre arquitectos.

La zona del Congreso tiene uno de los más emblemáticos ejemplos del estilo, y del esplendor de la época, la ex Confitería del Molino (Av. Rivadavia 1801). Sobre Callao podemos encontrarnos con el ex Bazaar Dos Mundos (Av. Callao 312) y el interior del Hotel Savoy (Av. Callao 181), que aún conserva parte del esplendor de época. Más allá, en Balvanera, la Casa de los Lirios (Av. Rivadavia 2027) o la Casa Calise (Hipólito Yrigoyen 2570) se imponen en calles que difícilmente atraigan la mirada.

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Buscar edificios con características art nouveau en Buenos Aires puede parecer una búsqueda del tesoro. Muchas fachadas se transformaron tanto con los años que son, lamentablemente, casi irreconocibles. Además, el eclecticismo interno del art nouveau se suma a la disparidad de estilos arquitectónicos que se pueden encontrar actualmente en edificios que se continúan en una misma cuadra. Pero lo bueno es que hay muchos ejemplos desperdigados por la ciudad. Solo hay que estar atentos y saber buscar.

Información útil

Para aquellos que les interese conocer más sobre la arquitectura art nouveau en Buenos Aires, la Asociación Art Nouveau Buenos Aires ofrece tours por San Telmo, Recoleta, Balvanera y Congreso que recorren la historia de algunos de los mejores ejemplos de este estilo.

Modalidad: recorrido a pie

Duración: entre dos y tres horas, dependiendo el tour.

El dato: Los grupos son reducidos y los guías logran que el paseo se vuelva casi personalizado.

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